Especial: siete efectos de la música

La música tiene diferentes efectos sobre nosotros, muchos de los cuales seguramente no conocerás. Aquí os contamos siete de estos efectos musicales.

1. Ayuda a mejorar el vocabulario. Según una publicación de la revista Nature Reviews Neuroscience, y de acuerdo con revisiones sobre esa publicación, al entrenarse para tocar un instrumento musical se establecen conexiones neuronales que mejoran también otros aspectos de la comunicación humana. Así, los niños con formación musical poseen una mayor capacidad de lectura y, así, mejoran su vocabulario.

2. No ayuda con tareas cognitivas. Escuchar cualquier tipo de canción (ya sea Pop o clásica), mientras se realizan tareas cognitivas -como estudiar o redactar un informe- reduce nuestro rendimiento. Así dice un artículo publicado en Applied Cognitive Psychology. Lo recomendado en estos casos, dicen sus autores, es el silencio.

3. Da ritmo al hacer deporte. Científicos de la Universidad de Brunel demostraron en 2008 que escuchar cierto tipo de música, fundamentalmente de los géneros rock y pop, podemos aumentar nuestra resistencia al ejercicio físico intenso hasta un 15%. El estudio fue publicado en la revista Journal of Sport & Exercise Psychology.

4. La música, por la izquierda: según un estudio realizado hace unos años en las universidades de California y Arizona (EE UU), el oído derecho recoge mejor los sonidos del habla, mientras que el izquierdo, responde mejor a la música. “Incluso al nacer, el oído está estructurado para distinguir entre los diferentes tipos de sonidos y enviarlo al lugar correcto en el cerebro”, concluía una de las autoras del estudio, Barbara Cone-Wesson.

5. Música y alcohol, aceite y agua. Según una investigación francesa de la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, La música alta en los bares incita a beber más alcohol en menos tiempo. Además, cuanto más alto es el volumen de la música más rápido se consume la bebida.

6. Es buena para la circulación. Científicos del Centro Médico de la Universidad de Maryland han demostrado que escuchar música puede beneficiar al sistema cardiovascular, tanto como hacer ejercicio como para tomar ciertos medicamentos. También, Michael Miller y sus colegas comprobaron que el diámetro de los vasos sanguíneos, medido en la parte alta del brazo, aumenta un 26% con nuestra música favorita. Y al contrario, la música que calificamos como estresante hace que los vasos se contraigan un 6%. Los experimentos mostraron también que escuchando canciones que invitan a reír los vasos sanguíneos se dilatan un 19%, mientras que la música relajante produce una expansión del 11%.

7. Ojos cerrados, más emoción. Estudiando los cerebros de 15 sujetos con ayuda de resonancia magnética funcional, Yulia Lerner, de la Universidad de Tel Aviv, demostró el año pasado que cerrar los ojos aumenta el efecto emocional que nos produce la música. La doctora Lerner utilizó música de miedo del estilo de la empleada por Alfred Hitchcock en sus películas, y comprobó así que la actividad de la amígdala, zona cerebral vinculada a la sensación de miedo, aumentaba mucho más con los ojos cerrados que si se mantenían abiertos.

Anuncios

Escribe un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s