Especial: las predicciones de Julio Verne

  Julio Verne fue un estudioso de la actualidad científica de su época. Dedicó varias horas a seguir de cerca expediciones, descubrimientos y numerosos avances científicos occidentales. Se documentaba ampliamente antes de escribir sus novelas y era un devorador de revistas científicas y geográficas. Sus predicciones más asombrosas las encontramos en varias novelas suyas, como las siguientes. Siga leyendo.

20.000 leguas de viaje submarino: el submarino Nautilus, capitaneado por Nemo en la novela, está propulsado por una forma de energía limpia e inagotable. En 1856, el escritor francés publicó la novela De la Tierra a la Luna, en la que anticipó detalles de lo que 113 años después sería la primera misión espacial tripulada a nuestro satélite.

De la Tierra a la Luna: en ella se encuentran numerosos errores científicos, como el empleo de un cañón para propulsar a la nave. Sin embargo, Verne sitúa el lugar desde donde parte su expedición casi donde se alza la base espacial de Cabo Cañaveral. La bala enviada a la Luna es de la misma altura y peso que el Apolo XI y también es observada por un telescopio gigante de las Montañas Rocosas. Y, de vuelta la Tierra, la bala cae en el Pacífico, sólo a cuatro kilómetros del lugar donde amerizó la nave Apolo.

Los quinientos millones de la Begún: Adolf Hitler guarda una asombrosa similitud con el Herr Schultze de su novela. En la novela, la única ambición de Schulze es conquistar el mundo basado en la idea de que la raza germánica era superior a las demás, por lo que poseía el derecho de absorberlas o hacerlas desaparecer.

Ante la bandera: algunos ven la predicción de un arma de destrucción masiva similar a la bomba atómica. Su acción sobre las capas atmosféricas era tan enorme, que toda construcción, ya fuera una fortaleza o un buque de guerra, debía quedar aniquilada dentro de una zona de diez mil metros cuadrados.

Robur el conquistador: Verne imagina una máquina más pesada que el aire capaz de surcar el espacio. La descripción de esta máquina ha llevado a pensar en algo similar a los modernos helicópteros.

La isla con hélice: Verne usa la corriente eléctrica para transportar información, datos, voces e imágenes, aunque muchos consideran que realizar esta afirmación es algo atrevido. En El castillo de los Cárpatos también encontramos la anticipación de lo posteriormente se ha conocido como reproducción audiovisual.

La casa de vapor: el artilugio en torno al cual gira el argumento de la novela ha hecho pensar a muchos en una anticipación del tanque. En El castillo de los Cárpatos aparecen alambradas electrificadas, primera vez usadas en la 1ª Guerra Mundial.

– En otras novelas menos conocidas (París en el Siglo XX, La isla con hélice, En el siglo XXIX…) se anticipan avances como ordenadores, calculadora, fax o incluso Internet.

Anuncios

Escribe un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s